Noche de pub
La revelación, inspiración divina, para hacer ésta versión del popular villancico, la encontré leyendo el libro del madrileño Malcolm Scarpa, ¿Qué te debo, José?… “He escrito un villancico, lo he titulado Noche de Pub” … A partir de ahí, conseguí varias versiones en español de la letra e hice las adaptaciones. La idea de hacerlo en tempo de reggae, es porque el ritmo es muy juguetón y cadencioso, ideal para acompañar la temática de la letra.
Convoqué a Pedro Alemany (guitarras, bajo y arreglos) y a Alejandro Larrandaburu (batería) de Kimia Na Mokili, especialistas en el género, acá en Uruguay. Mi idea fue hacer algo para que lo cantase todo el mundo y empecé a llamar gente, que se sumó gustosa al proyecto. La grabación fue larga, entre mayo del 2007 y marzo del 2008, en varios estudios, desde Minas, a Montevideo, Buenos Aires, Mar del Plata y Valencia.
El mandamás de Hall of Fame Records, Luis G., desde Utiel, Valencia, me mandó la friolera de 8 voces (tónica, tercera, quinta y octava, todas dobles), de las que solo necesitaba una voz para la 3ra y 4ta estrofa del primer verso. Era un crimen dejar ésas armonías afuera, y fue así que salió el “Preludio…”, a capella y con el fondo de billares grabados tiempo atrás por unos amigos, y que esperaban ser utilizados algún día… La parte “jazzy”· del medio, en la tercera estrofa, se debe a un error involuntario de mi parte. Estaban en Kaps, prontos para grabar, Mateo Moreno y Martín Buscaglia, pero César (Lamschtein, el sonidista) no tenía la base del tema… me llama por teléfono para preguntarme los bpm y la clave… en un apuro, le digo sol mayor, cuando en realidad es do mayor… No iba a hacer cantar a la gente nuevamente, sabiendo los escasos tiempos de todos… tuve que modular el tema, llevarlo de una clave a otra y traerlo nuevamente… buscar acordes intermedios… e inventar un cambio rítmico como para justificar el cambio… si, así fue… por mandar cagadas, no para hacer raro el tema.
Cuando me preguntaban los invitados cómo quería que lo cantasen, la orden era, en su propio estilo, a su manera…
Lo más difícil fue la mezcla de las voces, que hizo César en Kaps, había que emparejar ecualizaciones y volúmenes, que todo quedase bien parejito.

