Strawberry girl
Como le decimos de entre casa, “Frutilla”, tuvo su génesis en los tempranos 90s, al menos en su idea conceptual. En la oficina en la que yo trabajaba, iba una vieja rica con sus dos hijas lolitas-adolescentes que hacían delirar y fantasear a la platea masculina. De acuerdo a las leyendas urbanas populares, una de de las lolitas vivía con un señor bastante mayor, que a pesar de mantenerla, vivía a costa de los dinerillos de su “suegra”. Esta chiquilina se caracterizaba por tener una boca de las denominadas provocadoras y evocadoras de toda clase de fantasía erótico-sexual. Lo que sí es real, que cada vez que aparecía, decíamos… “mirá, ahí llegó … Frutilla…”
Lo más divertido fue el momento de grabarla, pues con El Perro no sabíamos qué melodía usar para cantarla. Solo estaba resuelta la parte de la cumbia, que Martín Segovia, un experto en la materia, ya había registrado. Al Perro se le ocurrió una especie de recitado que sin llegar a ser rap podía estar bueno, con el estribillo, que ya estaba definido en su melodía, cantado a dos voces. En realidad nos íbamos para cualquier lado, aunque tratábamos de mantener las notas correctas. Nohelia corrigió muchas cosas en la letra, y grabar su parte diciendo …”soy fácil”… fue todo un episodio épico de 3, 4 minutos para lograr ésas 2 palabras. Cuando estábamos grabando el estribillo final, nos miramos con el Perro y no pudimos contener la risa… Es éso… nada estaba libretado… y así quedo registrado para posteridad…